En este espacio quiero destacar un ejemplo de cómo la tradición cultural y artística se transmite de generación en generación, pero también la experiencia, los conocimientos, los valores, y el profesionalismo.
Waldemar “Cachila” Silva es uno de esos carnavaleros que siempre está cuidando que su comparsa mantenga el más alto nivel.
Compartió con sus hijos todo el conocimiento heredado, y juntos recorren ese camino.
Con sabiduría y hombría, supo enseñar y también esperar el momento de ir dejando espacio a los más jóvenes, para la innovación y para el crecimiento de su conjunto.
Y los jóvenes, sus hijos, tomaron esa bandera y la llevan muy alto. Presentando espectáculos modernos, creando paseos culturales, llevando el candombe a todo el país y a otros países. Haciendo conocer la cultura del candombe y de nuestro carnaval en todo el mundo.
Pero además del empuje renovador, propio de todos los jóvenes, lo hacen atendiendo aquellos valores y la conducta aprendida de su padre, que a la vez lo heredó del suyo. Reconociendo que ellos y todas las comparsas son quienes tienen que cuidar el patrimonio y la historia del candombe.
Me parece importante destacar este trabajo de defensa de la historia y la tradición del candombe y del carnaval en general, que tenemos desde siempre los carnavaleros de todas las generaciones. Y me pareció justo hacerlo a través del ejemplo de “Cachila” Silva.
Por Enrique Espert
Presidente de Daecpu
Extraído de la Memoria Anual de DAECPU 2018/19
Audio: C1080 1999

