Los tambores vuelven a estar de duelo, tras la muerte de Gustavo Oviedo, acaecida el pasado sábado 29 de mayo.
Gustavo fue socio de nuestra institución hasta finales de los años noventa, tras haber dirigido la comparsa Sinfonía de Ansina, en la que resonaban los chicos, repiques y pianos de la cuerda de Ansina.
Con su tambor piano estuvo en comparsas como Esclavos de Nyanza, Marabunta y Concierto Lubolo.
Fue uno de los grandes referentes del candombe de nuestro país, a quien recordaremos con gran afecto, por haber dejado en alto el prestigio de Ansina durante varias décadas.

